02 junio 2014

Sólo los amantes sobreviven

Título original: Only lovers left alive

País: EEUU

Director: Jim Jarmusch

Actores: Tilda Swinton, Tom Hiddleston, Mia Wasikowska, John Hurt, Anton Yelchin, Slimane Dazi, Jeffrey Wright

Año: 2013

Duración: 123'

Crítico: Harkness

Puntuación:








Adam (Tom Hiddleston) y Eve (Tilda Swinton) viven en Detroit y en Tánger respectivamente. Ambos comparten una existencia inmortal, un amor que dura siglos y siglos, pero cuando uno de ellos se siente profundamente hastiado y desesperanzado ante el futuro, ambos deciden reencontrarse de nuevo.


Vuelve Jim Jarmusch con una de vampiros, tras cuatro años desde su último film, Los límites del control, el cual la mayoría del público encontró vacío, sin argumento y exasperantemente lento. ¿Seguirá por el mismo camino? Las virulentas opiniones de grandes expertos en “sine” de este país, con Carlos Truñero a la cabeza, hacían pensar que sí.



Sólo los amantes sobreviven es una película que revive el espíritu romántico y decadente que rodea la figura del vampiro (nada nuevo), pero lo hace desde el personalísimo punto de vista de Jarmusch, con pesimismo, su sentido del humor y sus obsesiones personales. En una era donde hablar de vampiros románticos es hablar de puta mierda en la mayoría de los casos, está bien que alguien recupere esta esencia y que los resultados, en opinión del que suscribe, sean bastante dignos. Por otra parte, el rollo bohemio a lo “yonki superstar” en que viven los protagonistas, las numerosas referencias artísticas y musicales... echarán para atrás a más de uno, síntomas de un creador un poco autocomplaciente y muy encerrado en sus propias neuras a éstas alturas de su trayectoria. Pero sigue siendo un tipo a tener en cuenta.




Es cierto que hay mucha pose y mucha afectación, pero también esa ironía característica, esa visión del tedio puramente tragicómica, con unos personajes excéntricos y metidos en una búsqueda que también es una huida hacia no saben dónde. Y lo mejor llega a la mitad de la película, cuando hace acto de presencia la hermanita (Mia Wasikowska) y la cosa se convierte en Tú, yo y ahora... Dupree, pero con chupasangres. No todo es tan solemne ni tan contemplativo como aparenta, pues también hay puntos absurdos y de farsa.


Otros aspectos a favor son la melómana banda sonora y la ambientación, con el protagonismo de la noche y de desolados y poco recomendables entornos urbanos (Detroit, cómo no) en los que te puedes encontrar cualquier cosa. Se nota que Jarmusch ha ido depurando sus formas con el tiempo, alejándose del amateurismo y de la tosquedad iniciales, plasmando el vacío ahora de manera diferente (y desde luego más convencional y narrativa).




Si te gustaron Entrevista con el vampiro o incluso Déjame entrar, puede ser una opción. Si esperas ver cine de terror, mucha sangre y vampiros atacando y mordiendo a todo lo que se mueve, mejor búscate otra opción porque no encontrarás nada de eso.




Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

Opina
comments powered by Disqus