25 febrero 2017

LOGAN






Título: Logan
Dirección: James Mangold
País: USA
Actores: Hugh Jackman, Patrick Stewart, Boyd Holbrook, Dafne Keen, Stephen Merchant, Doris Morgado, Richard E. Grant, Han Soto, Elizabeth Rodriguez, Julia Holt, Elise Neal, Al Coronel
Año: 2017
Duración: 135'
Crítico: Blueberry








Valoración

"El broche final que Lobezno y Jackman se merecían"





P.D: Id al cine a verla.






Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

22 febrero 2017

T2: Trainspotting










Título: T2: Transpotting
Título original: T2: Trainspotting
Dirección: Danny Boyle
País: Reino Unido
Actores: Ewan McGregor, Robert Carlyle, Jonny Lee Miller, Ewen Bremner, Kelly Macdonald, Shirley Henderson, Steven Robertson, Anjela Nedyalkova, Irvine Welsh
Año: 2017
Duración: 117'
Crítico colaborador: Warriors77


Valoración:





“Elige una vida, elige una carrera, elige un empleo, elige una familia, elige un televisor grande que te cagas….” Con estas palabras arrancaba en 1996 el film Trainspotting de Danny Boyle, una de las mejores cintas sobre el mundo de las drogas y que con el tiempo se ha convertido en una cinta de culto. 20 años después se estrena la secuela, en donde volvemos a encontrarnos con Renton, Ewan McGregor, Sick Boy, Jonny Lee Miller, Spud, Ewen Bremner, y Begbie, Robert Carlylye. Dos décadas más viejos pero no más sabios, puesto que aún colea entre ellos la traición llevada a cabo por Renton que ahora pasado ese tiempo vuelve para reencontrarse con su pasado y cerrar viejas heridas.

Cinta que cuenta con buenos elementos pero que queda por debajo de su predecesora. Decía la famosa canción “que 20 años no es nada…” algo que no sirve para esta producción. Los protagonistas son más viejos, pero el paso del tiempo no les ha hecho madurar apenas. En el fondo son unos veinteañeros que se siguen recordando épocas pasadas y que por mucho que intentan huir de su pasado, este no quiere dejarles atrás para recordarles los errores que cometieron en su juventud.

Dentro del apartado interpretativo todos tienen su momento de lucimiento, dentro de los actores son Bremner y Carlyle los que tienen las secuencias más interesantes de la cinta. En este aspecto es Bremner el que consigue llevarse el gato al agua, con su rol de toxicómano al que todo sale mal y que por mucho que lo intente nada bueno parece ocurrirle, aunque en esta ocasión tal vez la suerte acabe sonriéndole. En cuanto a Carlyle vuelve a interpretar a un Begbie más loco y peligroso que nunca, a quien su paso por la cárcel no parece haberle domado el carácter en absoluto.

En cuanto a McGregor y Miller tienen para si la secuencia más hilarante y divertida de toda la cinta. La relación que nos muestra Boyle es la de dos amigos que se siguen apreciando pero que parecen vivir de los recuerdos del pasado y que a la vez se miran con recelo desconfiando el uno del otro, sobre todo por la intervención de la amante de Sick Boy,  Veronika (Anjela Nedyalkova).



La película tiene instantes de humor negro, que se van alternando con el drama y unas gotas de thriller, sobre todo cada vez que el personaje de Begbie entra en acción. A diferencia de la primera entrega, aquí apenas vemos reflejado el mundo de las drogas, lo que Boyle ofrece a los espectadores es una cinta de personajes cansados, cuyos abusos y pecados del pasado les pasan factura ahora.

Antes de verla iba sobre aviso respecto a las malas críticas que ha ido cosechando y a su tibia recepción. Una vez vista, he de decir que el film no es tan horrible como lo pintan, pese a que el director recurre a referencias visuales ya vistas en la primera película, a las que se remite en no pocos instantes a lo largo del mismo y que la banda sonora no llega a ser tan memorable como lo fue anterior. A pesar de estos defectos, consigue ser una digna secuela que hará pasar un rato entretenido a todos los que se acerquen a verla.

¿Secuela innecesaria? Yo no diría tanto, me ha gustado y deja un buen sabor de boca a pesar de que se le podía haber sacado más partido, ya que el material original se prestaba a ello. Y hablando de esto, aquellos que no se hayan leído ninguna de las dos obras quizá se encuentren un poco perdidos cuando hace su aparición un personaje relacionado con Begbie que no aparecía en su adaptación a la gran pantalla pero que si lo hace en ambas novelas.





Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

20 febrero 2017

Psiconautas: Los niños olvidados












Título: Psiconautas, los niños olvidados
Dirección: Pedro Rivero, Alberto Vázquez
País: España
Actores: Animación
Año: 2015
Duración: 76'
Crítico colaborador: Antonio Ramón Jiménez


Valoración:





El cobre es la sangre.

Describir el fin de la adolescencia, la injusticia social, la falta de valentía para aventurarnos a lo desconocido, lo terrible de las adicciones y las horribles consecuencias que tiene la explotación y destrucción de la naturaleza en menos de noventa minutos se antoja particularmente difícil. Sin embargo, con sus virtudes y sus defectos, Psiconautas se erige como una arriesgada y personal propuesta que consigue aglutinar estos temas y más.

Basada en la novela gráfica homónima de Alberto Vázquez, que junto a Pedro Rivero dirige y escribe, Psiconautas: los niños olvidados nos sitúa en un mundo pos-apocalíptico y gótico, lleno de colores y animales antropomorfos. Se nos cuenta la historia de varios adolescentes que quieren escapar de la isla en la que viven, donde no encuentran perspectivas de futuro ni una sociedad que les admita. ¿Os suena de algo?



Pero Psiconautas no cuenta una historia al uso, de narrativa clara, sino que profundiza y toca de forma directa o tangencial, como decíamos, numerosos temas. Es un canto a la adolescencia, e incluso a su final, pero también una historia de huidas (físicas y mentales, como afirma Alberto Vázquez), así como una eco-película que reivindica de forma llana y sincera la naturaleza frente al artificio, y, en definitiva, frente al destructivo ser humano, siendo éste su mensaje más potente.
Desgranar todo el contenido que vierte Psiconautas es complejo, porque a pesar de que es fácil seguir la linealidad de la historia -algo floja en su inicio pero que mejora conforme avanza-, no sólo se tratan temas a nivel argumental, sino que otros elementos, como color y el sonido juegan un papel fundamental en el film. Las diferentes tonalidades adquieren un protagonismo que el espectador no deja pasar durante una película en la que, a pesar de lo mucho que se habla, termina siendo especialmente visual, mientras que el sonido refuerza situaciones dramáticas que consiguen potentes escenas en algunas partes del metraje.

También es la historia de Psiconautas una historia de rebeldía, de resistencia contra lo establecido y dogmático, a todos los niveles. El aspecto familiar termina siendo fundamental: es una historia de padres perdidos cuyos hijos, estos adolescentes que quieren huir, no saben cómo enfrentar una realidad que odian. Pero también lo es el social, donde hay interesantes similitudes de ambientes distópicos: la sociedad vive engañada en una falsa tranquilidad, y los que no la aceptan sobreviven entre basura y drogas, buscando cobre para sobrevivir.



Pero no deberíamos engañarnos. Al igual que virtudes, la película también tiene defectos, sobre todo en el aspecto narrativo, donde es irregular. Y, por supuesto, tiene otra tara: compite en sus categorías con una de las mejores películas de animación que se han hecho en lo que va de siglo, La tortuga roja. Y eso son palabras mayores.

Sin llegar a la altura de anteriores grandes películas de animación españolas, como Chico y Rita o Arrugas, Psiconautas es correcta y tiene ciertos puntos de interés, además de ser justa ganadora del Goya y estar viviendo un impresionante recorrido internacional. Hay que agradecer a los productores que creyeran en un proyecto tan alejado del circuito comercial, y también a sus directores su empeño en contar una historia que tiene verdadera voluntad por destacar en la maraña de la industria cinematográfica. Si podéis, id a verla. No os dejará indiferentes.




Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

13 febrero 2017

La FSO girará interpretando exclusivamente temas de Star Wars

Fotografía perteneciente a la actuación de la FSO en los premios Goya 2017. Tanto esta imagen como la nota de prensa son cortesía de Madumadu comunicación


Tras el éxito cosechado en la pasada gala de los Goya en la que el valenciano Constantino Martínez-Orts fue elegido paracomponer toda la banda sonora y en la que por primera vez en la historia de los premios, una orquesta tocaba en directo , FSO prepara el 40 aniversario de Star Wars con 'La Música de las Galaxias' en una gira exclusiva con toda la música de concierto de la saga.

Entrado el año, en un guiño al primer tour de la orquesta en 2012 dedicado en exclusiva al grandísimo John Williams, y para celebrar el 40 aniversario de la saga, FSO prepara una gira muy exclusiva para esta primavera con un programa dedicado por completo a la música que el oscarizado compositor ha creado para cada entrega de Star Wars. Cuando se cumplen cuatro décadas del estreno de la primera película un 25 de mayo de 1977 “Star Wars Episodio IV: Una nueva Esperanza” y coincidiendo con el estreno del episodio VIII que llegará a las pantallas el 26 de mayo, Film Symphony Orchestra hará un recorrido por toda la música de la saga escrita para orquesta sinfónica y disponible para ser interpretada en concierto.

Un programa único, interpretado por vez primera al completo en nuestro país. Los temas de Anakin, Yoda, de la Princesa Leia, de Luke y Leia, La Marcha Imperial, A Través de Las Estrellas, La Banda de la Cantina, El Salón del Trono, El Desfile de los Ewoks, Las Aventuras de Jar Jar, El Scherzo de los Alas-X, La Marcha de la Resistencia... ¡y muchos más! Momentos apasionados, persecuciones galácticas, batallas épicas, desfiles singulares, duelos a muerte, y los temas de los personajes más característicos en un concierto para todos los públicos que pasará por Valencia el próximo 22 de abril en el Palau de la Música. Entradas disponibles en http://www.filmsymphony.es/entradas2.php




Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.


12 febrero 2017

El nacimiento de una nación







Título: El nacimiento de una nación
Título original: The birth of a nation
Dirección: Nate Parker
País: USA
Actores: Nate Parker, Armie Hammer, Jackie Earle Haley, Gabrielle Union, Aja Naomi King, Penelope Ann Miller, Aunjanue Ellis, Mark Boone Junior, Colman Domingo, Roger Guenveur Smith, Griffin Freeman, Jeryl Prescott, Steve Coulter, Katie Garfield, Cullen Moss, Aiden Flowers
Año: 2016
Duración: 119'
Crítico colaborador: Antonio Ramón Jiménez


Valoración:





Hablar de la lucha por la justicia social y la premisa plenamente marxista de la revolución de los oprimidos frente a los opresores es tan rabiosamente actual que casi quema. Y es magnífico que, en un momento tan complicado en la historia de Estados Unidos, donde hay una preocupante incitación al odio racial y a la xenofobia por parte de las altas esferas, Nate Parker coja el testigo en el primer largometraje que dirige, coescribe y protagoniza.

En una cuidada, pero nada original puesta en escena que parece estar diseñada más para lucimiento de sus dotes interpretativas que para el reclamo de la figura de Nathaniel Turner, fundamental antecedente para la Guerra de Secesión, Parker realiza un pulcro ejercicio cinematográfico en el que demuestra conocimiento de la narrativa clásica y la forma tradicional, pero nada más. Y yo me pregunto, ¿por qué?



En un tema tan tratado como el de la esclavitud negra, del que sigue siendo necesario hablar, el contenido sigue siendo fundamental, pero la forma ha ganado mucha más importancia de la que se le concede en los últimos tiempos a prácticamente todo el cine comercial. Me sorprende que en Sundance haya ganado una propuesta que adolece de falta de originalidad en casi todos los aspectos técnicos y narrativos, que siempre son correctos, pero para nada arriesgados, y que vacían de contenido un discurso tan necesario.

La representación de arquetipos se recomienda en la creación de historias, pero los arquetipos no son siempre iguales, son prototipos con los que experimentar, y no formas repetidas hasta la saciedad y que terminan siendo predecibles para un espectador que conozca los códigos clásicos de la narrativa cinematográfica. Y también ocurre en El nacimiento de una nación una suerte de “idiotización” del espectador, con momentos en los que la historia se vale de clarísimos símbolos para justificar acciones posteriores que deberían ser sorprendentes, pero terminan resultando obvias.



El único punto de cierto riesgo que toma Parker es una interesante serie de paralelismos mesiánicos entre la figura de Nat Turner, el predicador negro, y la figura de Jesucristo, con símbolos que de nuevo se tornan demasiado evidentes: los latigazos, la duda ante Dios… Sí que agradezco a Parker dos cosas: que el hombre blanco siempre sea malvado y sin cierta ambigüedad moral con esos personajes que son aliados de la causa, pero desde su posición de comodidad y que no destacan en su largometraje; y una satisfactoria banda sonora que se engrandece al final del metraje.

El problema de tratamiento de El nacimiento de una nación no sólo se queda en lo cinematográfico, sino también en cuestiones de representación igualitaria -mejor ni hablamos de los personajes femeninos de la película-. Una propuesta que no arriesga y se ciñe tanto a lo clásico, habitualmente, tiene dos posibles caminos: convertirse en una obra inolvidable (algo muy improbable en nuestros días), o pasar de largo en la memoria del espectador. Y El nacimiento de una nación parece condenada a pasar al olvido, a no destacar y perderse entre la maraña de películas entretenidas que ver un domingo.




Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

50 sombras muy oscuras



Título: 50 sombras muy oscuras
Título original: Fifty Shades of Black
Año: 2016
Duración: 92 min.
País: Estados Unidos
Director: Michael Tiddes
Guión: Rick Alvarez, Marlon Wayans
Música: Jim Dooley
Fotografía: David Ortkiese
ActoresMarlon Wayans, Jane Seymour, Fred Willard, Mike Epps, Kali Hawk, Andrew Bachelor, Affion Crockett, Tina Grimm, Kate Miner, Alice Rietveld, Brad Schmidt, Karli Karissa
Año: 2013
Duración: 86'
Critico Colaborador: Pagalitros

Calificación:





Llega febrero, los malvados y carismáticos ejecutivos de los estudios de Hollywood (que todos sabemos que son reptilianos), nos quieren seguir haciendo la vida imposible a todos aquellos que tenemos novia. Si en 2015 tuvieron la genial ideal de estrenar en San Valentín, 50 sombras de Grey, este año no va a ser menos y nos vuelven a maltratar psicologicamente con la secuela. Marlon Wayans quería sacar tajada del asunto haciendo su particular versión con estas 50 sombras muy oscuras.

Si no tuviste suficiente con ver Paranormal movie, entonces te toca ver esta ¿película? hablemos de su argumento, Hannah recibe el encargo de entrevistar a un joven empresario, Christian Black. La inexperta e inocente chica intenta olvidarlo, pero pronto comprende cuánto le desea. Cuando la pareja por fin inicia una apasionada y desenfrenada relación, Hannah se sorprende por las peculiares prácticas eróticas de Black, al tiempo que descubre los límites de sus propios y más oscuros deseos ¿Muy original, no?

Pero este no era para el casting de la nueva de Tyler Perry??
Tengo que decir que me he visto muchos filmes de los hermanos Wayans (ya casi una saga, porque no solo son hermanos sino, ya muchos de ellos tienen hijos que siguen la tradición familiar de seguir actuando). De sus filmes más famosos están las dos primeras de Scary Movie y las pocos conocidas Fiebre de oro (una especie de blackexpoliation) o Los Colegas del Barrio (Parodiando cine de John Singleton o Spike Lee). Pero se nota que la calidad de los mismos siempre han ido a peor.

Pero lo de este filme ya se pasa de lo autenticamente chabacano, e incluso han copiado bromas de otras cintas como de Scary Movie. La  cinta no sabe crear ningún gag original, imita a la cinta a la que parodia (casi en el 99% de sus escenas y sino mete alguna que otra película como Magic Mike). El personaje de Wayans es totalmente insoportable, va totalmente de sobrado y luego después es matadillo del 15.

Toda una dama
La chica aunque tampoco es que lo haga mal es bastante pasable pero sin duda la peor del reparto es su amiga, una chica pasada de quilos que es una hortera obsesa del sexo que no para de soltar perlitas por su boca ¿Y que puñetas hace por aquí Jane Seymour? Bastante lamentable ver por aquí a la Doctora Quinn haciendo de la madre del protagonista.

En resumen, la peli es un calco de la película a la que parodia, salvo su tramo final que mete allí algo del exorcista porque supongo que había que meter más personajes ¿La recomiendo? Por supuesto que no, si acaso a los fans de los hermanos Wayans y eso que tienen filmes muchos más divertidos.

Y volveremos con la secuela..



Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

10 febrero 2017

EL PROTEGIDO






Título original: Unbreakable
Dirección: M. Night Shyamalan
País: Estados Unidos
Actores: Bruce Willis, Samuel L. Jackson, Robin Wright, Spencer Treat Clark, Charlayne Woodard, Eamonn Walker, Leslie Stefanson, Johnny Hiram Jamison, M. Night Shyamalan, Julia Yorks, James Handy
Año: 2000
Duración: 107'
Crítico: Harkness

Valoración:






El reciente estreno de Múltiple, lo nuevo de M. Night Shyamalan (podéis echarle un ojo a la videocrítica de nuestro compañero Blueberry pinchando aquí) puede ser una buena oportunidad para recordar algunos de sus principales logros como director. Castigado casi desde los inicios de su trayectoria por la crítica profesional (y por bastantes espectadores también), saludado al mismo tiempo como uno de los grandes de las últimas décadas, Shyamalan es sí o sí un tipo fundamental para entender el cine reciente. Un artista que siempre se ha movido en tierra de nadie, entre el cine más personal y los géneros más populares. Muy perdido durante una temporada, dedicándose a firmar trabajos sumamente rutinarios y que no han convencido ni los seguidores más acérrimos (Airbender, After earth), parece que ha regresado con las fuerzas renovadas, con un estreno que vuelve merecidamente a arrasar en taquilla.

Cada espectador parece proyectar sus filias y fobias en la filmografía de este señor; unos títulos gustan más, otros menos, no es fácil llegar a un consenso sobre cuál es mejor o peor (salvo las dos que he comentado antes, con las que existe bastante unanimidad a la hora de rechazarlos). El protegido, sin embargo, pone de acuerdo a casi todo el mundo. Tras el éxito arrollador de El sexto sentido, lo siguiente fue un nuevo thriller sobrenatural, protagonizado también por Bruce Willis, y semejante decisión despistaría a más de uno que esperaba lo mismo otra vez. Pero también comenzaría a cimentarse una reputación de director “diferente”, amigo de las sorpresas argumentales y del juego con las expectativas, con tanta capacidad para el drama como para el cine de género, inquietando y emocionando a partes iguales.

El protegido continúa pareciéndome una obra maestra del cine de los noventa. Una auténtica declaración de amor por el arte del cómic, realizada en una época en la que todavía no teníamos a los superhéroes hasta en la sopa. La convencional intriga encierra una intensa historia familiar y de autodescubrimiento; la de la génesis de uno de esos héroes de papel, que pareciera haber huido de las viñetas para caer en el celuloide. Ese mundo de los cómics, esa mitología moderna y pop que ilustra la eterna lucha del bien contra el mal, es la principal referencia de la película y uno de sus temas principales, pienso yo.




Y es que el guión es como un puzzle magistral, donde cada personaje está maravillosamente descrito. El conflicto espiritual que vive David Dunn (Bruce Willis), único superviviente de un aparatoso accidente ferroviario, no es sino la expresión de un destino heroico frustrado, derivado de no asumir su verdadera naturaleza y responsabilidad. Lo mismo le ocurre a Elijah Prince (Samuel L. Jackson), el hombre cuyo cuerpo se quiebra con total facilidad. La película habla de afrontar el miedo y seguir creyendo en lo extraordinario, como con toda inocencia lo hace el hijo de Dunn... solamente así descubriremos el propósito, mejor o peor, de nuestra frágil existencia. Y todo ello conservando la magia y el misterio de lo cotidiano, cosa que hace especial un argumento tan arquetípico en el fondo. Pero eso sí, filmado como si cada encuadre fuera el último.

Es memorable el comienzo en el tren, rodado con un plano larguísimo y oscilante. También el tenso momento del niño y la pistola. En general, la narración está salpicada de pequeños detalles que dan información. Por ejemplo, sabemos desde el principio que el protagonista está casado y que no le va bien cuando le vemos quitarse la alianza al intenta ligar con su compañera de viaje. Por otra parte, la atmósfera está marcada por la presencia del color azul; el resultado es una calculada mezcla de realismo y de estilización visual, muy propia de quien está detrás de las cámaras, emparentado en este sentido con cineastas del calibre de Fritz Lang y Jacques Tourneur. James Newton Howard, colaborador habitual, firma uno de sus trabajos más inspirados, y es que la música de este tipo es prácticamente inseparable de las imágenes del otro, hasta el punto de que lo más digno que encontrábamos en Airbender eran precisamente aquellos momentos reforzados por las notas de Newton Howard, capaces de conmover hasta a un estropajo.

Y poco más que decir. Una de esas películas que no hacen sino ganar con el paso del tiempo, un clásico indiscutible y de imprescindible visionado. Veremos si se hace realidad el proyecto de secuela del que tanto se ha estado hablando, y si tendrá un enfoque tan sorprendente como es habitual en el cine del cineasta indio.






Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

09 febrero 2017

COMANCHERÍA (HELL OR HIGH WATER)


 



Título original: Hell or high water
Dirección: David Mackenzie
País: Estados Unidos
Actores: Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster, Gil Birmingham, Katy Mixon, Dale Dickey, Kevin Rankin, Melanie Papalia, Lora Martinez-Cunningham, Amber Midthunder, Dylan Kenin, Alma Sisneros, Martin Palmer, Danny Winn, Crystal Gonzales, Terry Dale Parks, Debrianna Mansini, John-Paul Howard
Año: 2016
Duración: 102'
Crítico: Harkness



Valoración:





Según la opinión general, el western lleva muerto ya varias décadas, desde que Clint Eastwood rodara Sin perdón en 1992, esa cumbre definitiva de toda una temática sobre el salvaje oeste, del género por antonomasia del cine estadounidense. Son muchos quienes argumentan que esta película prácticamente lo dice todo sobre el western, que supone su conclusión lógica tanto estética como temáticamente. Que tras algo así es imposible volver a hacer otro western, ya que todo está dicho y ya no se puede sino acudir al homenaje nostálgico y puntual.

Sin embargo, está claro que hay algo del western que no ha muerto. Si bien ya no se hacen este tipo de películas, su espíritu ha quedado dentro de cierto cine contemporáneo que recicla sus lugares comunes dentro de otros géneros. Un claro ejemplo lo tenemos en películas como No es país para viejos (Joel y Ethan Coen) y Una historia de violencia (David Cronenberg). Algo, por otra parte, nada sorprendente, ya que el cine “del oeste” no deja de ser una etiqueta bajo la que caben títulos de muy variada temática, tanto drama como aventura pura, tanto densidad como ligereza argumental.

Comanchería es un muy digno thriller, y al mismo tiempo, uno de estos westerns modernos (neo-western, para los más finos). Se trata de una propuesta sobria, sencilla, con un argumento y unos temas que no dicen ni aportan nada novedoso, pero que dan muestra de lo maleable que puede llegar a ser otro género emparentado con el western en cuanto a clasicismo; hablo del cine negro, que a través de las historias de siempre sobre delincuentes y detectives, es susceptible de documentar unas realidades muy concretas en cuanto a tiempo y lugar.





El entorno de Comanchería es la América rural, pobre y olvidada, que es también esa tierra mítica y de frontera, marco de las andanzas de aquellos héroes y villanos de antaño, indios, forajidos, etcétera. Al mismo tiempo, otra América muy distinta rivaliza con lo de siempre; la de los bancos, los casinos, la tierra de la libertad y de los sueños de prosperidad. Una América cuyas promesas sin cumplir han tenido como fatal consecuencia que el ocupante actual de la Casa Blanca sea... en fin, no hace falta decir quién.

Los dos hermanos protagonistas son atracadores de bancos. Son ese estadounidense medio, con el agua al cuello siempre, que no sabe cómo salir de pobre aunque le vendan lo contrario. Uno de los dos (Chris Pine) lo hace por un bien mayor, por darle a sus hijos la oportunidad de un futuro mejor, aunque no haya esperanzas para él. En cambio, el otro es un delincuente nato, un puro impulso salvaje de la naturaleza, como una moderna reencarnación de aquellos indios libres y belicosos de las grandes llanuras. En el lado contrario, tenemos al Nota metido a sheriff de la tercera edad. Su personaje está a mitad de camino entre el mundo la ley y el orden y el de fuera de la ley. Representante de la autoridad en un entorno más bien hostil, pero racista obstinado (son destacables las constantes réplicas y la relación de tirante camaradería que mantiene con el compañero) y conocedor del terreno. Las simpatías de la gente, con todo, están del lado de los primeros.




El argumento consiste en la típica persecución de policías y ladrones, y tal vez no destaca tanto narrativamente como estéticamente. De David Mackenzie solamente he llegado a ver la interesante Young Adam (drama próximo a la crónica negra, protagonizada por Ewan McGregor y Tilda Swinton). Diría que este señor sabe de encuadrar, y en el caso que nos ocupa, de incorporar música a las imágenes, con una banda sonora formada por canciones que luego buscarás en youtube si no las conocías. ¿Qué decir del desenlace? Sin ánimo de destripar nada (aunque da un poco igual), supone una encrucijada moral de difícil resolución; los personajes de Bridges y Pine juegan al gato y al ratón y terminan reconociéndose, de algún modo respetándose entre ellos.

En definitiva, nos encontramos ante una película especialmente recomendable para los degustadores del cine más clásico. Dudo que tenga perfil de película ganadora de Oscar, pero la nominación que tiene está bien merecida. Un thriller correcto, bien realizado, y que además ayuda a comprender los orígenes tanto económicos como sociales del panorama político estadounidense actual... desde luego, cine con la mirada puesta en el pasado, pero al mismo tiempo de una notable clarividencia.






Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

08 febrero 2017

TONI ERDMANN


 

Título original: Toni Erdmann
Dirección: Maren Ade
País: Alemania
Actores: Peter Simonischek, Sandra Hüller, Lucy Russell, Trystan Pütter, Thomas Loibl, Hadewych Minis, Vlad Ivanov, Ingrid Bisu, John Keogh, Ingo Wimmer, Cosmin Padureanu, Anna Maria Bergold, Radu Banzaru, Alexandru Papadopol, Sava Lolov, Jürg Löw, Miriam Rizea, Michael Wittenborn
Año: 2016
Duración: 162'
Crítico: Harkness




Valoración






Ganadora de varios premios en festivales de cine, nominada en Cannes y en los Globos de Oro, candidata al Oscar a la mejor película de habla no inglesa... Toni Erdmann se ha convertido en la película del año y en toda una revelación. Nada menos que una comedia alemana (país que no suele asociarse con el humor, precisamente) y de unas casi tres horas de duración, parecía poco probable que semejante propuesta pudiera entusiasmar a nadie, y sin embargo, lo está consiguiendo.


¿De qué va? El trailer tampoco llama mucho la atención. De hecho, parece que estemos ante un producto más bien malillo, poco interesante, con pinta de mal telefilme europeo y que hemos visto más de mil veces. Pero no adelantemos acontecimientos todavía, porque la película tiene su miga, y en opinión de quien suscribe, merece toda la atención que se le está dedicando entre los cinéfilos. Una joven mujer, que trabaja como ejecutiva en una empresa alemana afincada en Rumanía, recibe la visita de su padre, un hombre solitario y bromista que intenta recuperar el vínculo con ella tras muchos años sin verse. Las diferencias de carácter entre ambos y sus circunstancias personales llevan a que el hombre se invente una identidad ficticia, con la que de alguna manera pretende conquistar el corazón su de hija.





Bajo mi punto de vista, nos encontramos ante un cuento de hadas en clave realista, cuya efectividad y originalidad tal vez resida en demoler los lugares comunes de cierta comedia dramática buenrollista, acerca de personajes singulares y mágicos que aparece en la vida de alguien para cambiársela y hacerle ver el lado bonito de las cosas (así a botepronto se me ocurren ejemplos tan dispares como Señora Doubtfire o Intocable). Tiene la particularidad de darle la vuelta a estos clichés; así pues, el humor surge de la ausencia de humor. Toni Erdmann, ese ser disparatado que el padre de la protagonista crea con una dentadura postiza y un pelucón, pretende ser carismático, genial y encantador... pero tan solo es un mal chiste inventado por tipo corriente, entrañable, sí, pero carente de gracia, capaz tan solo de generar situaciones tensas donde quiera que vaya, pues está totalmente fuera de lugar. Ahí está lo divertido... e incómodo.


Es la historia de dos personas que intentan establecer un vínculo con dificultad, ambas con sus propias máscaras, encerradas en sus propios absurdos; él con sus bromas y sus (paradójicamente) nulas habilidades sociales, ella dedicada por completo a un trabajo despiadado y carente de humanidad. No creo que sea tanto una crítica social (que también, pues el retrato que hace del mundo laboral y de las diferencias sociales tiene tela) como una película sobre la soledad, esa soledad que a veces nos imponemos a nosotros mismos, sin darnos cuenta. Y es que está presente todo un fondo de sentimientos no expresados tras semejante chorrada de argumento, una historia no contada de ruptura familiar y de ausencia de comunicación, donde no hay culpables ni inocentes. Hay momentos como el de la discoteca, o la fiesta de disfraces, que no se resuelven de la manera catártica que uno esperaría; como si nos dijeran que la locura está bien para un rato, puero luego la vida sigue. Y que lo ridículo es lo único que permite revelar nuestro verdadero rostro.





El estilo de dirección del que hace gala Maren Ade es, a priori (y en eso el trailer no engaña) la cosa más plana del mundo. Se limita a poner la cámara delante de los intérpretes, y ya. Pero ésto tiene mucho sentido. Para contar esta historia en imágenes era necesaria una estética perfectamente fría y distante, sin codazos constantes al espectador para que se sienta mejor, sin el menor adorno, volcada por completo en observar lo complicado de las relaciones humanas, en dar a entender de pasada mucho más de lo que vemos en pantalla. El final me parece descorazonador, bonito y triste al mismo tiempo, y capaz de resumir bastante bien en qué consiste la película.


Conclusión; si Toni Erdmann fuera algo que se pudiera comer, sería un pastelito cubierto de cierta sustancia blanquecina que emana de las gónadas masculinas. Una suma de factores dispares que ofrecen un resultado inquietante y conmovedor al mismo tiempo. Una película distinta que juega sutilmente con las espectativas. No tardará en llegarnos el remake americano descafeinado.






Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

02 febrero 2017

Resident Evil - Capítulo final









Título: Resident Evil: Capítulo final
Título original: Resident Evil: The Final Chapter
Dirección: Paul W.S. Anderson
País: Canadá
Actores: Milla Jovovich, Li Bingbing, Ali Larter, Iain Glen, Shawn Roberts, Ruby Rose, Eoin Macken, William Levy, Fraser James, Rola
Año: 2017
Duración: 106'
Crítico: Warriors


Valoración:





Saludos somieres y somieras todos. Después de un tiempo sin aparecer por esta página vuelvo a comentar una película. La elegida para celebrar mi regreso ha sido el que se supone es, hasta la fecha, el capítulo final de una saga que comenzó ya hace 15 años.

La cinta arranca justo donde acabó la anterior entrega con Alice (Milla Jovovich) en un Washington DC arrasado. Tras ponerse en contacto con el ordenador de la Reina Roja, la misma le informa que hay un modo de poner fin de una vez por todas a la amenaza del Virus T y de la corporación Umbrella. Para ello ha de regresar a Racoon City y enfrentarse no solo al peligro de miles de zombis y criaturas creadas por el Virus T, sino también al responsable de todo: el doctor Alexander Isaacs (Iain Glen, el pagafantas Jorah Mormont de Juego de tronos, que como no puede hacer nada con la Khaleesi se dedica a putear a Alice) y su mano derecha, Wesker (Shawn Roberts). Pero en su camino nuestra protagonista no estará sola, ya que contará con la ayuda de Claire Renfield (Ali Larter).

Dentro del film encontramos dos partes diferenciadas: en la primera nos cuenta el viaje de Alice hasta Racoon city y los peligros a los que ha de enfrentarse. La segunda nos narra la incursión de Alice y sus aliados en La Colmena, para hacerse con el antídoto. Huelga decir que la misma estará plagada de trampas, incluyendo el famoso pasillo láser ya visto en los avances.

La cinta supone un gran entretenimiento, con un buen uso de los efectos especiales, una protagonista derrochando carisma, pateando culos de criaturas, zombis y humanos como ella sabe. El villano encarnado por Glen supone lo mejor de la película de largo. Glen es consciente del film en el que se encuentra, por lo que da vida a un villano sobreactuado y pasándolo en grande mientras tanto.

Pero hasta aquí llega lo bueno. Tres son los peros que han de ponerse a esta cinta:
  • El primero de ellos es que de nuevo, una vez más, vuelven a hacernos un resumen de todo lo que hemos visto en anteriores entregas. Lo que llega a resultar cansino, vale que haya que refrescar la memoria, pero empezando de la misma forma las tres últimas entregas es algo innecesario. Esto se utiliza en series por si te has perdido algún capítulo, y es un anteriormente en… Ahora imaginad que toda saga que se precie haga lo mismo. Ejemplo: me llamo Harry Potter, soy huérfano etc etc, y así durante seis películas. 
  • El segundo de ellos es el montaje en las peleas, que en no pocas ocasiones llega a ser mareante. No sabes por donde vienen los golpes o quien ha golpeado a quien. 
  • El tercero es su guión. Cierto que este tipo de cintas no se caracterizan por tener unos diálogos profundos o tramas que funcionan cual reloj suizo, pero al menos dentro de su simpleza haz que lo que cuentes tenga un mínimo de coherencia y explica los agujeros que existen, para que de esta forma el espectador no tenga que suponer las cosas. 

Una cinta que supone un entretenimiento inocuo, que se pasa en un suspiro y que satisfará a todos aquellos que han seguido las aventuras de Alice desde su primera entrega. Pero lo de capítulo final lo pongo en duda, mas teniendo en cuenta la imagen final. Si bien cierra todo, deja la puerta abierta a una futura entrega en caso de que la taquilla acompañe, algo que parece asegurado teniendo en cuenta el éxito de las anteriores películas.



Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.