Film Symphony Orchestra tour 2016



Como ya casi viene a ser un clásico, desde octubre podremos disfrutar del nuevo tour de la FSO.
A los lectores somieres que aún no les conozcan, les explicamos quienes son:
 La Film Symphony Orchestra es una orquesta especializada en bandas sonoras, generalmente de cine, pero también nos han deleitado con alguna serie, como cuando en el bonus de hace varios años tocaron la mítica sintonía de Los Simpson.

Si queréis conocer más sobre ellos, no dudéis en leer las críticas que hemos realizado de su espectáculo los 3 últimos años, en 2013, 2014 y 2015.

Aquí tenéis las fechas del tour, el cual comienza en Madrid el 7 de octubre y acabará en Alicante el 8 de enero, haciendo entre medias doblete en algunas ciudades.






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Próxima apertura autocine permanente en Madrid




Ya están en marcha los trabajos de acondicionamiento de un proyecto único y novedoso en Madrid: un Autocine.

Autocine Madrid estará localizado al norte de la capital, en la zona de Chamartín – Fuencarral, sobre un terreno de 25.000 metros cuadrados. Contará con capacidad para 350 vehículos y una zona de butacas para verano, desde donde los asistentes podrán disfrutar de las mejores películas clásicas y de los estrenos más taquilleros durante todos los meses del año.

Autocine Madrid contará con bar y diferentes servicios, como zona gastronómica con “food trucks”, al estilo de los autocines americanos de los años 50. El sonido de las películas se escuchará a través de la radio de los coches, por emisora FM.

Con pantalla gigante de 250 metros cuadrados y proyección digital, Autocine Madrid va a convertirse en el primer autocine del centro de España (de forma permanente, no solo estival) y se unirá a los ya existentes en otras localidades de nuestro país: Valencia, Denia y Alicante en la costa de Levante y Gijón, Torrelavega y Getxo en el norte.

La empresa promotora de esta iniciativa es Autocine Madrid, formada por 4 jóvenes emprendedores, Cristina Porta, Tamara Istambul, Javier Fernández, y David Alsina.

En breve se informará tanto de la fecha de apertura, que en principio está prevista para finales de agosto o principios de septiembre, como de los precios y condiciones para poder entrar, pero por lo pronto podemos adelantaros que en principio y salvo en eventos puntuales, no habrá sesión continua, pero si dispondrán de unas tarifas inferiores a las de los cines convencionales.

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HARDCORE HENRY




Titulo: Harcore Henry
Director: Ilya Naishuller
País: RUSIA
Actores: Sharlto Copley, Danila Kozlovsky, Haley Bennett, Andrei Dementiev, Darya Charusha, Svetlana Ustinova,
Año: 2015
Duración: 119'
Crítico : Blueberry









Valoración:

 







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BoJack Horseman




Género Comedia
Creador Raphael Bob-Waksberg
Director Raphael Bob-Waksberg
Guión Raphael Bob-Waksberg
Música Jesse Novak
Reparto Will Arnett, Amy Sedaris, Alison Brie, Aaron Paul y Paul F. Tompkins
País Estados Unidos
Temporada 1 y 2
Episodios 12
Productora ShadowMachine Films / Tornante Company / Netflix
Cadena original Netflix
Duración 25 min.
Estreno 22 de agosto de 2015
Crítico colaborador: Pagalitros

Puntuación: 




BoJack Horseman es una antigua estrella de la televisión que en los 90 contó con su propia sitcom llamada "Relinchando", una serie donde su protagonista decide adoptar a tres niños, después de eso no ha vuelto a trabajar y ha caído en desgracia convirtiéndose en otra vieja gloria de Hollywood hasta que decide que ya va siendo hora de retomar su carrera empezando por sacar un libro contando sus memorias. Para ello contará con la ayuda de Diane, una escritora “fantasma” especialista en biografías de famosos, Todd su amigo/gorrón que vive en su casa desde hace años, Princess Carolyn su agente/exnovia y el pesado de Sr. Penautbutter, novio de Diane y antiguo rival de BoJack, que en el pasado tuvo una serie muy similar a la suya pero con un par de gemelas.


Con este premisa, uno diría que no estamos ante nada nuevo dentro del mundo de las series de televisión, si acaso a lo mejor algo diferente dentro de la animación ¿Pero qué hace que BoJack Horseman sea diferente? Que su protagonista es un caballo, vale no es la primera vez que tenemos en una serie de animación a animales comportándose como humanos, el ejemplo más claro es Brian Griffin en Padre de Familia, pero en aquí nos encontramos un universo en el que humanos y animales antropomorfos viven en esa jungla que es Hollywood.


La serie se convierte en la primera apuesta de Netflix por la animación para adultos y en ella nos encontramos una ácida crítica al famoseo más frívolo que se destila por la meca del cine, con mucho famoso de medio pelo, ex-niñas prodigios convertidas en juguetes rotos y medios de comunicación más pendientes de crear polémicas que en contar la verdad. Todo esto con grandes dosis de cultura popular de finales de los 80 y 90, ver esas fotos de Bojack con el propio Steve Urkel.


A nuestro protagonista le sucederá de todo, desde pillarse una gran borrachera y robar la D del cartel de Hollywood, tener un affaire con su hija en la ficción o hasta terminar interpretando a su odiado amigo el señor Penautbutter en unos de esos telefilmes basados en hechos reales. Todo esto ocasionará en él una evolución, algo bastante inusual en género de la animación.


Lo que si tiene la serie son un montón de situaciones absurdas, como el pique de acusaciones entre nuestro protagonista con una foca, que de hecho es un navy seal, por culpa de unos muffins, el intento de Todd de poner en marcha una opera rock ambientada en el espacio o el romance de Princess con un tipo, que en realidad se trata de tres niños que van escondidos debajo de una gabardina.


Mientras veía la serie, la forma de cómo esta narrada me recordó por momentos a  Breaking Bad, no solo porque el personaje de Todd, al que le pone la voz Aaron Paul (También productor de la serie) recuerde bastante a su Jesse Pinkman, sino por la narración, que si un flashbacks por aquí, que luego te explico dentro de un par de episodios o menciono cierto detalle sin importancia que luego es fundamental en la trama. Por si no fuera suficiente, BoJack terminará en los mismos Globos de Oro y aunque el final es “relativamente” feliz, con uno de esos montajes donde vemos que le sucede a todos los personajes a ritmo del acertado “Wild Horses” de los Rolling Stones.

Ya en la segunda temporada, BoJack esta saboreando las mieles del éxito. Le llega el papel de su vida, interpretar a su ídolo de su infancia, Secretaria, un athleta equino. Por otro lado Todd decide tomar las riendas de su vida montando un parque de atracciones. Princess Carolin duda sobre su relación con su nuevo novio, que de verdad empieza a sospechar si se trata de verdad de unos críos disfrazados con una gabardina. Mientras la relación del señor Penautbutter y Diane parece irse a pique por sus carreras profesionales, él quiere volver a trabajar en la tele a pesar que ella quiere hacer cosas mucho más altruistas.

De lo mejor de esta temporada es cuando BoJack tiene que ir al concurso presentado por el señor Penautbutter y tendrá que competir con el mismísimo Harry Potter, Daniel Radcliffe. Donde las pruebas absurdas y los sinsentidos terminaran de la forma menos inesperada. Y por cierto, hay un especial navideño con momento revival de los 80 que hará las delicias de los nostálgicos.


También hay apariciones especiales como las de Cate Blanchett, Andrew Garfield (El cual hacen varios chistes a su costa de su peinado), Naomi Watts o  la versión arácnida de Tarantino llamada Quentin Tarantulino. Aparte que en la versión original ponen voces actores como Will Arnett (Las Tortugas Ninja), el mencionado Paul, Alison Brie o Olivia Wilde entre otros.


Punto negativo, por un lado que nadie se esperé algo del estilo serie de Seth MacFarlane de risa rápida, hasta el tercer episodio es cuando la serie rompe de verdad y por otro es un fallo en el tema del doblaje, como por ejemplo Todd decide estafar a la gente enseñando la casa de BoJack fingiendo que es la de Brad Pitt, cuando se ve claramente que hacen alusión a David Boreanaz, el protagonista de series Bones o Angel o referencias a la cultura de aquí por miedo a que el público no las pille como la mención a Los Chunguitos entre otras.  

La tercera temporada se estrenará en Netflix el 22 de julio de 2016.


Curiosidad:

Uno de los detalles más llamativos de la serie son sus títulos de crédito con ese día a día de BoJack, acompañado de un tema compuesto por Patrick Carney, batería del grupo The Black Keys. Una curiosa mezcla entre de funky y la psicodelia que podéis ver pulsando en la imagen.






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Independence Day: Contraataque








Titulo: Independence Day: Contraataque
Título original: Independence Day: Resurgence
Director: Roland Emmerich
País: USA
Actores: Liam Hemsworth, Jeff Goldblum, Bill Pullman, Maika Monroe, Jessie T. Usher, Travis Tope, Judd Hirsch, Charlotte Gainsbourg, William Fichtner, Angelababy, Nicolas Wright, Deobia Oparei, Joey King, John Storey, Brent Spiner, Sela Ward, Vivica A. Fox, Chin Han, Robert Loggia
Año: 2016
Duración: 119'
Crítico colaborador: Admiral Ackbar

Valoración:






Independence B: Contraataque

No, no he escrito mal el título. El pasado jueves fui a ver la esperadísima secuela de Independence day, una de las películas de alienígenas más valoradas de los últimos años (aunque tampoco es que ese sea un género muy prolífico de un tiempo a esta parte), película que había solicitado personalmente cubrir. El resultado fue… Agridulce.

A ver, a mi me ha gustado bastante, la he disfrutado y no se me hizo tediosa ni pesada, el problema es que podría decir lo mismo de “Bad Taste” (opera prima de Peter Jackson y uno de los mejores exponentes del cine de serie B). El apartado técnico es muy correcto y pese al enorme uso de CGI, no es tan cantoso como muchas otras producciones, lo que se agradece enormemente. El argumento, no por más que manido, obvio y sencillo no es menos coherente y lógico. 20 años después del ataque y gracias a la tecnología obtenida de los alienígenas, La Tierra y sus habitantes viven en paz, con un desarrollo tecnológico absolutamente desorbitado en tan solo 2 décadas y que, en previsión a otras
ataques y sabiendo que no estamos solos en el universo, ha desarrollado varias estaciones de defensa orbital en la Luna, Marte y varias lunas de Saturno. Asimismo los cazas y helicópteros humanos poseen armamento y propulsores de las naves alienígenas y muchas de sus instalaciones militares cuentan con escudos de plasma. El 4 de julio, se recibe un aviso de Saturno, la estación ha sido borrada del mapa y un objeto de inmensa gravedad (que llega a deformar los anillos del planeta) avanza hacia el planeta. Tras abatir el cañón lunar lo que piensan que es una nave rival, aparece una aeronave masiva, que arrasa la Luna y se posa sobre la Tierra, ocupando toda la superficie del Océano Atlántico norte. Con una serie de rápidos movimientos coordinados, un pulso gravitatorio arrasa las principales ciudades y sistemas defensivos y aísla el planeta dentro de su propio escudo. 20 años después los alienígenas han regresado para terminar lo que empezaron, y esta vez están más preparados que nunca.

Argumento como ya dije, manido, pero que funcionó la primera vez y que no tendría porque no funcionar ahora… Pero que por desgracia patina. La película es entretenida y los actores correctos, pero no pasa de ahí. Los chistes y bromas para relajar tensión sobran. No porque no cumplan su función, sino porque no son en absoluto necesarios. Toda la épica, la tensión o la duda de si los protagonistas vivirán para contar el siguiente acto que veíamos en la 1º parte, se esfuma totalmente aquí, de hecho la muerte de uno de los personajes de la anterior entrega (personaje que sale escasos 2 minutos, en un papel que nadie se traga que tuviera, y sabes quién es porque su hijo lo dice) es puramente anecdótica y tiene como sentido dar una motivación algo más personal a uno de los protagonistas para vengarse de los alien.
El resto de secundarios, cargantes muchas veces, se salvan in extremis una y otra vez a golpe de absurdos deus ex machina. Yo hubiera pasado la guillotina por medio reparto y no se notaría la diferencia. ¿Es esto una queja? Yo diría más bien una crítica personal hacia como mejorarla. Al final, no pasa de ser una película de serie B con un enorme presupuesto y unos magníficos efectos especiales. Ese es quizás el mayor de mis problemas a la hora de escribir esta reseña: A mi me encanta la serie B y por eso salí del cine satisfecho, para mi gusto una película palomitera, entretenida y que no se hace larga, pero eso no significa que este ciego ante los hechos. Me ha gustado bajo mi prisma personal, pero está a kilómetros de su predecesora, pues todos los defectos de la primera entrega aquí se multiplican, perdiendo por el camino muchas de sus virtudes. A favor, todo cuanto ya he dicho, el CGI es creíble, las batallas están bien coreografiadas y los actores bastante correctos en sus papeles. Tiene todos los elementos para triunfar, pero cojea en cuanto a seriedad del guión (los humanos desarrollan una idea para derrotar a los aliens y la ponen en funcionamiento en apenas 2 horas según la trama. De hecho la película en si apenas abarca un día de acción), así como por una interpretación bastante sosa. Me gusta bastante como han encajado en la historia el regreso de los aliens (en teoría toda su raza fue exterminada en la 1º) aunque han tenido que forzar un cambio en su forma de actuar como especie, pero no me acaba de convencer el final tan abierto que le han dado. Además aquí hablando de las consecuencias de la explosión de la nave nodriza hace 20 años, así como los efectos que tuvo la posguerra interespecie en el planeta tierra. 

Teniendo en cuenta lo sucedido en el planeta en esta entrega y siendo coherentes en materia geológica y ecológica, y sumando el final abierto, yo no descartaría una migración de los terrícolas a otro planeta en una tercera parte… O por lo menos un cambio radical en nuestro globo, pero eso ya es cuestión a comprobar dentro de un tiempo de la mano de Emmerich, supongo que dependerá de la recaudación. En contra, bueno, ya lo he dicho, demasiado abuso de salvaciones por deus ex machina y un argumento mucho menos creíble que la anterior vez. Más o menos coherente dentro del universo creado, pero quizás que peca de ingenua e infantil en algunos aspectos. En mi opinión recomendable para ver si eres fan de la 1º pero tienes la mente abierta a otras opciones (es decir, sin ser un fanboy) o simplemente para ir con los amigos al cine una tarde de viernes antes de cenar, sabiendo que no es ni de lejos tan espectacular como la primera. No es para echar cohetes, pero me he echado al cuerpo bodrios bastante peores y que los han vendido como obras maestras (Como el Hobbit o Star Wars VII). A mí me ha gustado, y si tienes la mente abierta y no esperas gran cosa, también la disfrutarás.





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Ballers



Género Drama deportivo, Comedia
Creador Stephen Levinson
Director Peter Berg
Productora Leverage Management
Guión Steve Sharlet y Stephen Levinson
Fotografía Jaime Reynoso
Reparto Dwayne "The Rock" Johnson, Carmelo Oquendo, Anabelle Acosta, Hakim Callender, Christopher De Stefano, Sabrina Piper, Gowon Walker, Zac Yorke, Ellen Marguerite Cullivan, Tracy Lee, Carl McDowell, Tomas Izdonavicius y Rob Corddry
País Estados Unidos
Temporada 2
Episodios 20
Cadena original HBO
Duración 30 min.
Estreno 21 de junio de 2015
Crítico colaborador: Pagalitros

Puntuación: 




Ballers, algo así como Peloteros en español, nos presenta a Spencer Strasmore (Dwayne Johnson), un exjugador de futbol americano ya retirado reconvertido en agente financiero de estrellas del deporte, centrado en jugadores de lo suyo. 

Por un lado tendrá que lidiar con su nuevo trabajo, el cual le ocasiona más de un dolor de cabeza, no solo por sus clientes sino por sus amigos y colegas, algunos de ellos en activo y otros retirados que no saben muy bien que hacer con sus vidas como él. Mientras en lo personal, intenta sobrellevar las secuelas ocasionadas por las lesiones de su trayectoria deportiva.

Dwayne Jonhson, o The Rock como lo conocía antiguamente, es de esos actores que por su casa no tiene que pasar mucho a tenor de la cantidad de proyectos que va estrenando en el cine, recientemente se ha dejado ver en la nueva de A Todo Gas y en San Andrés. Cuando me enteré que iba a protagonizar una serie me dejo bastante contrariado ¿No es la tele como la segunda división para las estrellas Hollywood? En los últimos años se ha demostrado todo lo contrario, tenemos los ejemplos de series como True Detective o Fargo,  Johnson no ha querido perder la oportunidad de apuntarse al carro de dar el salto a la tele por todo lo alto.

¿Qué quieren que haga el remake americano de Manolo y Benito? ¿Donde hay que firmar?

Para ello ha contado en la producción con Mark Wahlberg, con él que hizo buenas migas en Dolor y dinero, que sí, que se que a todos os gusta ese “placer culpable”. Nuestro Marky Mark será un carapalo y todo lo que quieras, pero tiene muy buen ojo para producir televisión como lo ha demostrado con El Sequito (Entourage) o Boardwalk Empire entre otras, además “La Roca” ha contado también con la ayuda del director Peter Berg (Very Bad Things o Battleship), con el que ya trabajo en El Tesoro del Amazonas, además se ha reservado un pequeño papel como entrenador.

Como resultado de todo esto, la serie ha gustado mucho entre el público, de hecho se convirtió en el mejor estreno de la HBO desde el 2009. La serie esta planteada de forma similar a la mencionada El Sequito, tenemos a una estrella, en vez de cine del deporte, a la que alrededor de él giran otros personajes con sus respectivas historias, algunas más cómicas que otras. 

Tenemos por allí, a Charles (Omar Benson Miller), un jugador retirado que no sabe que hacer con su vida, Ricky (John David Washington), un atleta muy competitivo, aficionado a la buena vida y Vernon (Donovan Carter), un deportista que vive para los gorrones de su familia. Pero además, nuestro prota tendrá que hacer equipo con Joe, interpretado por Rob Corddry (también visto en Dolor y dinero o Jacuzzi al pasado y su horrible secuela), un asesor financiero al que le cuesta encajar. A todo esto tendremos fiestones, cochazos, chicas fáciles y todo lo que acarrea la fama.  

¿Has visto las fotos de Vin Diesel con la bocha? Pues eso que no lo has visto de resaca

Uno de los principales problemas a la hora de intentar ver la serie es el deporte que trata, pero que nadie se equivoque esto es una serie de jugadores no de partidos, vale que hay alguna que otra escena de entrenamiento pero poco más, no vamos necesitar una enciclopedia, ni saber que es un touch down, ni un quarterback, ni nada de eso.

El reparto cumple como si se tratará de un equipo de fútbol, todos juegan para la estrella que es The Rock, el tipo va sobrado de carisma, siempre con esa sonrisa profident, sus trajes a medida (Que cada dos por tres le están recordando) e incluso eche de menos que soltase algún guantazo pero da bien el tipo aunque al principio choque verlo aquí.

A ti no te interesaría hacer Jacuzi al pasado 3, no? Vale, la rodamos en un finde

Por lo demás, la historia tiene momentos muy buenos como las bromas a las que se ve sometido uno de los protagonistas al llegar a su nuevo equipo, la supuesta cana al aire que echa otro de ellos o los intentos del propio Johnson por hacer nuevos clientes que no siempre terminan con éxito como la fiesta que organiza su compañero y él en la casa de su jefe. También hay unas gotas de drama pero poca cosa.

Recomiendo esta serie para aquellos que les gustase el rollo del famoseo que tenía El Sequito (Entourage), los fans del actor o de los deportes en general. El resto, a lo mejor puede intentarlo con algún capitulo, que son solo de media hora. 



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Buscando a Dory











Titulo: Buscando a Dory
Título original: Finding Dory
Director: Andrew Stanton, Angus MacLane
País: USA
Actores: Animación
Año: 2016
Duración: 103'
Crítico colaboradorDavid Hidalgo

Valoración:





Se apagan las luces de la sala, y se enciende poco a poco la pantalla. A continuación, lo primero que aparece es el logo silencioso de Walt Disney Pictures, y después, el de Pixar. El efecto es inmediato: antes siquiera de que empiece el cortometraje “Piper”, que precede a “Finding Dory” y que, por definirlo de una manera sencilla y breve, es absolutamente precioso, uno/a ya se siente como en casa. Y es que el díptico Disney/Pixar, salvo puntual catástrofe (“Cars” y su secuela) es garantía de calidad, de una buena historia bien narrada, y de una hora y media o dos horas de pura emoción.

Retrocedamos en el tiempo: en 2003, cuando Pixar todavía era un estudio colaborador con Disney pero ésta no lo había adquirido todavía, Andrew Stanton se atrevió a dar el salto que marcaría un cambio de rumbo en la factoría norteamericana de sueños animados. Y es que, hasta ese momento, el estudio se había mantenido en una línea basada en películas que, aunque contenían temas adultos, estaban muy claramente pensadas para ser consumidas por infantes: “Toy Story” y su secuela, “A Bug’s Life”, “Monsters INC”…

Pero “Finding Nemo” fue distinta, en ese sentido: aunque el diseño de personajes y escenarios, así como la animación, podían invitar a pensar que se trataba de una cinta “para niños”, nada más lejos de la realidad. Y es que la obra de Andrew Stanton contenía temas que apelaban directamente a la comprensión e identificación por parte de un público más adulto: la viudedad, el hecho de tener que criar, educar y proteger a tu retoño completamente solo, la necesidad de dejar un espacio a tus hijos/as para que aprendan a ser autónomos/as y se desarrollen física y emocionalmente… “Finding Nemo” no solo es una película excelente en todos los sentidos, sino que además, marcó un antes y un después en la filmografía de Pixar; a partir de ésta, llegarían obras como “The Incredibles”, “Ratatouille”, “Wall-E”, “Up” o “Inside Out”, entre otras, películas caracterizadas por apelar de igual manera a los más pequeños que a sus padres, todo ello a través de la yuxtaposición de distintos temas y emociones.

Ahora, trece años más tarde, nos llega su continuación, “Finding Dory”. Inevitablemente, va a llegar marcada por una serie de comparaciones respecto a su predecesora, ya que “Finding Nemo” no solo es una gran película por sí misma, sino también un film de culto para los espectadores aficionados al cine de Pixar. Pero, antes de entrar en si la película está a la altura de la anterior entrega de este díptico, la pregunta clave es: ¿funciona por sí sola?

Y la respuesta es, claramente, sí.

Antes que nada, mencionar que “Finding Dory” es una evolución lógica. Y es que, si “Finding Nemo” trataba sobre la paternidad y sobre la necesidad de dejar de aferrarse al pasado para poder avanzar, esta nueva obra habla sobre la búsqueda de la propia identidad, y sobre cómo reforzar nuestra propia autoestima y nuestra autonomía no solo nos acerca a nuestras familias de forma natural, sino que además, nos hace libres y nos saca de nuestra zona de comodidad. Tal vez entrando un poco (solo un poco) en spoilers, que el grueso de la trama transcurra entre peceras, cañerías y paredes no es casual: para salir de las jaulas que te aprisionan en la vida, primero debes renunciar a tus miedos, tus creencias y tus juicios de valor, un proceso por el que tanto pasan la protagonista Dory como sus compañeros de periplo.

Uno de los mayores temores que surgieron, a raíz de la anunciación de esta secuela, es que resultase un simple parche para ingresar más dinero en taquilla a costa del nombre “Finding…”. Pero no es así… al menos, exactamente. Está claro que, detrás de esta segunda entrega, hay una motivación financiera antes que un desafío creativo, ya que el arco argumental de la primera entrega estaba más que cerrado. Sin embargo, Stanton y MacLane, amparados por la guionista Victoria Strouse, toman desde un principio la decisión más acertada posible: no estirar más el chicle con Marlin y su hijo Nemo, sino centrarse en la evolución como personaje de Dory. De esta forma, se invierten los roles respecto a la anterior entrega: Dory pasa a ser la protagonista total de la función, y Marlin y Nemo ejercen de secundarios fundamentales, ayudándola en su periplo de la misma forma que ella les ayudó a ellos a reencontrarse hace tiempo.


“Finding Dory”, en conjunto, es una cinta de lo más agradable. Sí: agradable es la palabra que mejor la define. Durante la (algo más de) hora y media que dura, juega perfectamente sus cartas: combina una trama sencilla pero eficaz; un reparto de personajes muy variado y de los cuales, cada uno tiene sus señas y rasgos de identidad bien definidos; una sucesión de obstáculos, encadenados uno tras otro, que separan a los protagonistas de su objetivo y que añaden tensión a la trama; un constante goteo de humor que mantiene una agradecida ligereza respecto a los profundos temas que suelen abordar las películas del estudio de John Lasseter; un trabajo de dirección visual y de animación prodigioso; una banda sonora notable por cortesía de Thomas Newman; y, finalmente, una acertada combinación entre emociones complementarias, como la alegría, la tristeza, la rabia… (¿De qué me sonará esto último…?)

Eso sí, todo esto no es gratuito: la película, pese a ser una secuela vastamente superior a “Cars 2” o “Monsters University”, y casi entrar en competición directa con “Toy Story 2”, juega demasiado a lo seguro. Cualquiera que sea seguidor de los filmes de Pixar, conocerá a estas alturas “la fórmula Pixar”, una estructura común que, más allá de las numerosas diferencias que las separan, comparten casi todas las películas del estudio a nivel de estructura y storytelling. “Finding Dory” no solo es ninguna excepción, sino que puede resultar incluso un tanto previsible para cualquier espectador medianamente atento, que conozca los trucos de la factoría y no se deje engatusar por sus trucos y su capacidad de manipulación emocional.

Además, contradiciendo de raíz al mensaje en el que insiste el film, los autores juegan sobre seguro y se mantienen en su zona de comodidad… casi como incitados por el miedo a, accidental o intencionadamente, acabar creando algo tan profundo y desafiante para el pequeño espectador como “Wall-E” (una de las mejores obras creadas por Stanton), “Inside Out”… o la propia “Finding Nemo”. Por eso, no solo da la sensación de que han querido mantener la cinta “kid-friendly” (apropiada para el público más joven), sino que han evitado desarrollar en profundidad ciertos personajes, arcos argumentales y temas emocionales que, de haberse tratado con más tiempo y peso, hubieran añadido una resonancia muchísimo mayor de la que, en última instancia, tiene “Finding Dory”.

Además, no solo tuve la amarga sensación de conformidad de esta película en esos aspectos, sino incluso en el progreso del argumento. Y es que, pese a lo que la cinta pretende hacer creer, va siempre a lo fácil: cada vez que existe un callejón sin salida o una situación aparentemente irresoluble, los autores se sacan de la manga una solución que, de puro improbable (por muy divertidas que resulten), caen en el peligroso territorio del Deus Ex Machina. No es algo que jamás haya ocurrido en otras obras de Pixar, pero tengo la sensación de que aquí ha habido una cierta pereza narrativa, en ese sentido. ¡De hecho, hasta cuelan la frase “¡Siempre hay otra solución!” como justificación narrativa hacia estos Deus Ex Machina!

Que nadie me malinterprete: ésta es una buena película, muy agradable, y probablemente de lo mejor que se ha estrenado en 2016 en cuanto a cine de animación norteamericano. La disfruté de principio a fin, riendo en todo momento y sintiéndome implicado emocionalmente con los personajes principales y sus objetivos, quedándome boquiabierto ante la extraordinaria calidad de la animación, y regocijándome ante lo absurdamente recargado y espectacular que es el clímax del tercer acto. Sencillamente, mi nivel de exigencia hacia Disney/Pixar suele ser altísimo, y además hablamos de la continuación de una obra maestra como es “Finding Nemo”, una cinta repleta de escenas y gags memorables que además lograba resultar profunda e incluso trágica. “Finding Dory” comete el acierto y, al mismo tiempo, error de no jugar en la misma liga que su predecesora, de modo que sus aspiraciones por trascender son bastante bajas desde un principio. Esto la mantiene humilde y falta de pretensiones, y por ello desprende una ligereza que por un lado se agradece, pero por otro deja un sabor de boca agridulce.


De cualquier forma, como ya he dicho, si uno/a no es demasiado exigente, “Finding Dory” es una alternativa perfecta al calor del verano, y una opción inmejorable para ir al cine con o sin niños/as. Para quien quiera ver una verdadera obra maestra del cine de animación, compleja y liviana al mismo tiempo… ¿Todavía no habéis visto “Kaguya-hime no Monogatari (El Cuento de la Princesa Kaguya)”?


LO MEJOR: Una puesta en escena preciosista, cuyos colores, texturas y juegos de luz merecen ser admirados en pantalla grande; lo entretenida y agradable que resulta, y lo bien que juega con el espectador a lo largo de su metraje; ciertas escenas que logran tocar la fibra sensible; lo estrambótico y desfasado de su clímax; que, en general, es una digna sucesora de “Finding Nemo”, y cumple muy bien la fórmula Pixar.


LO PEOR: Cierto abuso de Deus Ex Machina y soluciones argumentales para salir del paso ante situaciones críticas; la agridulce sensación de que determinados personajes se podrían haber aprovechado y desarrollado muchísimo más; que Pixar es capaz de mucho más que esto, cuando se decide a salir de su zona de comodidad y de las imposiciones de Disney.



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Una de las niñas bailarinas de Bancaja publica un libro



Corría el año 2009 y se empezó a emitir en televisión este maravilloso anuncio:




Servidora que os escribe (La Perra Verde) quedó fascinada (y posteriormente por estos de Bud Spencer) y decidió disfrazarse se ellas en carnavales, haciendo al final un montaje basado en esta imagen:





Y ahora, en 2016... una de ellas me ha escrito ¡¡sí!! La más gordita (ojo, es ella misma la que se presenta así) me escribió hace poco en mi blog personal para dejarme el mensaje de que iba a publicar y presentar su primera novela.
Me pareció todo tan maravilloso, que no puedo menos que darle un poco de publicidad a la muchacha, así que os copipego el mensaje que dejó en mi muro.
Por cierto, obviamente, no puedo asegurar 100% que sea ella, pero después de mirar su perfil de Google + (la web social más molona y activa jamás creada), yo desde luego me lo creo, así que ¡suerte ex-niña bailarina de Bancaja! y si es un fake, el poder del "Born to be alive" te maldiga.

Hola! Soy Jessica, soy una de las niñas del anuncio de bancaja (la gordita jajaja) aunque mi trayectoria en teatro, cine y TV siguió adelante, mis inquietudes me han llevado a escribir una novela que espero llegar a plasmar en el cine, espero la colaboración de todos en la compra de mi novela porque se que os gustará tanto como el anuncio, la presentación de mi libro será el 17 de Junio en la plaza del Pradillo de Mostoles, madrid, de 17:00h a 20:00h y toda la informacion de la novela con algunos capítulos para eseguraros de que os gustará está aquí http://amor-rebelde9.webnode.es/ Espero veros a todos y tener vuestro apoyo en ese día tan especial Un Beso enorme!!!!!



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Warcraft: El Origen



Titulo: Warcraft El origen
Director: Duncan Jones
País: USA
Actores: Travis Fimmel, Robert Kazinsky, Ben Foster, Toby Kebbell, Dominic Cooper, Paula Patton, Daniel Wu, Clancy Brown
Año: 2016
Crítico: Blueberry









Valoración 






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Francofonía


 







Titulo: Francofonía
Director: Alexandr Sokurov
País: Francia
Actores: Louis-Do de Lencquesaing, Vincent Nemeth, Benjamin Utzerath, Johanna Korthals Altes, Jean-Claude Caër, Andrey Chelpanov
Año: 2015
Duración: 87'
Crítico colaborador: Tatiana Gómez


 Valoración:





Francofonía – Cuando el arte prevalece sobre la masacre


Trece años después de adentrarnos en el Museo Hermitage de San Petersburgo con El arca rusa (2002), Alexandr Sokúrov nos transporta de nuevo a los propios cimientos de uno de los museos más importantes de Europa: el Museo del Louvre. Sokúrov se permite hacer una mezcla de géneros que realmente no considero muy habitual... Francofonia es una composición entre documental de National Neographic (o de la 2, en el plano estatal), un drama político-bélico y una declaración de intenciones.

La historia se enmarca en el contexto del París de 1940, en plena 2ª Guerra Mundial. Con “documental” no quiero decir que toda la película sea en voz en off y hechos históricos, no; al menos no del todo. También existe ficción dentro de Francofonia, pequeños fragmentos en los que nace la historia de un productor (el propio Sokúrov) que da la espalda al espectador durante los 88 minutos de película. Este productor introduce una pequeña historia con un marinero llamado Dirk, con quien habla en determinadas ocasiones a través del ordenador pero de una forma muy difusa; puesto que Dirk se encuentra en alta mar tratando de llevar unos contenedores valiosísimos en los que hay diversas obras de arte. Todo ello es una metáfora sobre la existencia del arte en un gran océano embravecido que es el mundo.


Precisamente este es el tema en cuestión de Francofonia, la lucha por mantener el arte vivo, pero claro, esto no sólo depende de los museos y de los propios dueños de los mismos… aquí entra otro tema que se plasma inevitablemente en toda la película: la política. Sí, la política, esa gran cabrona que mete sus narices en algo tan bello y tan “puro” como el arte. La película cuenta esta relación entre el dueño del museo del Louvre en 1940, Jacques Jaugard; y el conde Franz Wolff-Metternich, un francés muy francés (palabras textuales) y un influyente hombre de la Alemania nazi. ¿Y qué puede llegar a unir a un “gabacho” con un nazi? Exacto, el arte.

Tanto Jaugard como Metternich tienen un único objetivo que les une a pesar de ser de bandos contrarios: preservar el patrimonio artístico del Museo del Louvre, un lugar emblemático no sólo para los franceses; sino para Europa entera. La lucha por salvar el arte en un mundo de destrucción y constante desolación enmarca toda la película en un enorme catálogo de obras pictóricas imposibles de obviar. La continua búsqueda de la preservación de la cultura es el motor dramático de estos dos personajes que parecen muy distintos; y gracias a ellos aún a día de hoy podemos visitar ese maravilloso museo con miles de obras… impecables.



Pero no todo es maravilloso en esta película, no todo es impecable, hay pequeñas manchas que emborronan la armonía de Francofonia. Esas manchas son las apariciones de Napoleón
Bonaparte y de Marianne (quien representa los valores de la República Francesa en el cuadro de “La libertad guiando al pueblo”, de Delacroix), puesto que aunque anteriormente aparecen personajes históricos en fotografías mugrientas y antiguas; en estos dos casos en concreto deja de ser verosímil. Estos dos personajes SOBRAN de una forma indudable, porque más que apoyar y cimentar los valores que Sokúrov ha intentado plasmar en la película; hacen pensar al espectador y no de una forma muy buena… A mí, personalmente, me recuerdan a las recreaciones de Cuarto Milenio; que igual terroríficas no son mucho, pero en mi opinión son bastante patéticas.



Una de las cosas que más me ha sorprendido de Francofonia es el montaje maravilloso, ese toque de otra época, esos colores viejos; secos, tristes. Tampoco puedo dejar de alabar que esa voz en off que permanece durante casi todo el filme inste al espectador a reflexionar sobre la verdadera importancia del arte, sobre los cimientos y las revoluciones que tuvieron que llevarse a cabo; sobre preservar algo tan estimulante como es el arte.

Una vez más lo ha vuelto a hacer, señor Sokúrov; y ojalá no deje de sorprendernos nunca



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