11 marzo 2015

Puro vicio






Título: Puro vicio
Título original: Inherent vice
Director: Paul Thomas Anderson
País: USA
Actores: Joaquin Phoenix, Josh Brolin, Katherine Waterston, Owen Wilson, Reese Witherspoon, Benicio del Toro, Joanna Newsom, Martin Short, Hong Chau, Jena Malone, Jordan Christian Hearn, Michael K. Williams, Martin Donovan, Peter McRobbie, Serena Scott Thomas, Belladonna, Eric Roberts, Maya Rudolph, Jeannie Berlin, Sasha Pieterse, Keith Jardine
Año: 2014
Duración: 148'
Crítico colaborador: Mary


Calificación:





Puro vicio: Viaje al pasado (con ácido)

Paul Thomas Anderson adapta la novela de Thomas Pynchon. El resultado es una mezcla explosiva de géneros: puntos ácidos de comedia, cine negro, tintes policiacos y todo bajo las luces fluorescentes de neón.

Psicodelia al poder. Y estilo retro por favor. Esos aires que el director hizo uso en Boggie Nihts se vuelven a palpar de nuevo. El cineasta consigue hacernos creer que estamos ante los estragos de psicotrópicos. Los diálogos son punzantes y desenfadados, y eso que el texto original es un tanto enrevesado, en la versión cinematográfica por lo visto libera pasajes.

La trama sigue a Doc Sportello (Joaquin Phoenix), un detective de tres al cuarto, al que su ex pareja (Katherine Waterstone) le pide que investigue la desaparición de su nuevo amante, un magnate.
Pero ahí no acaba el tema. Doc se va a encontrar con varios perrsonajes –sí, literal- en su misión. Policías, yonquis, etc… A cada cual más hilarante. Como si P.T. Anderson hubiera hecho un cóctel entre los Coen y Wes Anderson.

Casting loco y de calidad. Joaquin Phoenix encabeza este buque con un rol que está en las antípodas a su personaje de Her –si es que es grande y poco reconocida, a la par que Di Caprio-. El que también fuera protagonista en The Master sabe llevar la carga eso de hacer comedia dentro del film noir.
Ahí están dando réplica un Josh Brolin muy adecuado para el rol que le toca. Jena Malone, Owen Wilson, Benicio del Toro o Martin Short están sobresalientes y a juego con los halos psicodélicos que consiguen aturdir en más de una ocasión. Con esa fotografía, esos planos y esas luces, se hace hincapié en hacer la cinta más redonda, a la que no le falta detalle. Muy buena la voz en off también.

Sin embargo a medida que corre el peso de la trama va cayendo y por mucha perfección técnica, la historia decae en el camino, perdiendo la potencia que necesita y merece.
Es un trabajo notable, pero en el pódium sigue esa gran obra maestra llamada Magnolia.
De dudoso gusto para los académicos, Inherent vice es sugerente y va con buenas intenciones: su estética, su mirada melancólica hacia otras épocas, sus desinhibidas maneras, su fantástica irreverencia. Su esquema políticamente incorrecto no es su obstáculo. Su contra reside en que las dos horas se hacen dispersas, lo que la convierte en un filme difícil de gozar como debe ser.

Independientemente a las adicciones, calidad no le falta.



Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

Opina

0 Comentarios somieriles:

Publicar un comentario

Todos comentarios serán moderados por el staff, si no aparecen en breve no te preocupes, serán aprobados lo antes posible. Puedes comentar también desde tu facebook, twitter, etc justo debajo.

comments powered by Disqus