Especial Sitges 2014- Predestination y Space Station´76


Autor: Neuromante

PREDESTINATION

Valoración


Empezamos los comentarios de las películas que vi en el Festival de Sitges este año con un curioso y original thriller centrado en viajes temporales.

Nuestro protagonista, al que no se le da nombre en toda la película (De hecho, en el perfil de IMBD se le llama “Barman”) forma parte de una organización secreta estadounidense dedicada a combatir el crimen a través del tiempo. Esta organización, de la que durante toda la película se nos dan relativamente pocos datos, tiene como principal objetivo detener al denominado “Fizzle Bomber”, un peligroso terrorista que, a finales de los 70, detonará (O detonó, según se mire) una serie de peligrosos explosivos en Nueva York, acabando con la vida de varios miles de personas en el proceso.

Tengo que reconocer que cuando leí la sinopsis, me pareció que estaría frente a un gran petardo de película: usar el viaje temporal como eje argumental ya es difícil hacerlo en un comedia, mucho más en una historia que intenta ser seria y encima crear tensión; El fin de la Eternidad (libro súper recomendable de Isaac Asimov), o incluso El Gran Golpe de Bender son casi las únicas historias que consiguen crear una historia entretenida en la que los saltos en el tiempo se usan para algo más que repetir las bromas de la trilogía de Regreso al futuro. Bueno, Predestination ha venido para ocupar un puesto en este grupo de historias.



La historia de nuestro “barman”, que aparentemente empieza como la búsqueda de un “terrorista temporal”, rápidamente cambia a la poco común historia de la vida de uno de sus clientes quien, en los años 70, le cuenta a nuestro protagonista como fue abandonado en la puerta de un orfanato cuando era un bebé.
A partir de aquí empieza un impresionante baile temporal entre distintas épocas, en el que varios sucesos y personajes, aparentemente sin ninguna relación entre ellos, empiezan a enredarse formando una historia en la que los giros de guión (unos más esperados que otros) ocurren de manera constante, utilizando las temidas paradojas temporales a beneficio de la narración (Y casi como centro de ella), hasta una resolución limpia, bien actuada y (supongo que ya depende de cada uno) bastante sorprendente.

Predestination tiene lugar en dos épocas principales: mediados de los años 40 y finales de los 70, y pese a que se nota que estamos ante un film que no se puede considerar una superproducción, la atención al detalle de ambas épocas es, al menos, la suficiente como para que no choque ninguno de los elementos que podemos ver en pantalla e incluso se permitan mostrarnos peculiaridades de cada época.

No veremos grandes y épicos planos de lucha, ni increíbles demostraciones de efectos especiales: Los saltos temporales se resuelven con una especie de onda de choque invisible tras la cual los viajeros temporales desaparecen o aparecen sin mayores florituras y las pocas escenas de acción que hay son discretas, sencillas y bien resueltas.
El verdadero peso de la historia radica en las actuaciones, en las historias de los distintos personajes, en como se enredan entre ellas y en como se usa el salto temporal y un par de pequeñas licencias científicas para envolver todo el argumento en una pieza lógica y con suficiente sentido, al menos dentro del, digamos, “marco narrativo” de la misma película.

A Predestination sólo se le puede echar en cara que sea un poco inconsistente con el argumento principal: Pese a que originalmente parece que el protagonista de la película tiene como misión exclusiva encontrar al Fizzle Bomber, la película se deriva rápidamente en la historia del extraño huérfano abandonado, algo que resulta un tanto confuso, sobre todo porque la persecución del terrorista se recuerda en diferentes puntos de la película sin que haya un verdadero avance en ese segmento del guión, mientras que la otra historia ocupa todo el centro de la narración.
Por otra parte, la resolución del argumento, cuando se da el último giro de guión y el espectador es sorprendido por última vez, pese a que es tremenda, resulta, por así decirlo, “conocida”, ya que resoluciones parecidas se han visto antes, con otros argumentos. La verdad es que no creo que haya sido algo intencional, pero sí es cierto que una ligera sensación de “esto ya lo he visto” sí que se queda.


No obstante, no creo que estos dos pequeños problemas puedan llegar a empañar una historia tan elegantemente planteada, ejecutada y finalizada. Uno de los mejores largometrajes que vi en el festival de Sitges y una película original y diferente que no puedo sino recomendar a los aficionados al género fantástico.

SPACE STATION´76

Valoración




Como "segundo plato" en la sesión doble que estrenaba Predestination llegaba la comedia de ciencia ficción Space Station '76. Su director, Jack Plotnick, se dejó caer por Sitges para comentar como una de las mayores motivaciones para rodar este film fue la afición, cuando era un crío, a esas producciones de ciencia ficción casposas y cutres de los 70-80.

  "Cuando era pequeñito, me gustaban las naves espaciales, ahora que soy mayorcito, eh..."

Tenemos ante nosotros una comedia, ambientada en la estación espacial que da título al film, de presupuesto no demasiado elevado, con pocos escenarios (juraría que sólo se ve un pasillo de la estación espacial en toda la película desde distintos ángulos), efectos especiales deliberadamente cutres y un aire simpático y ligero que te acompaña durante toda la duración de la película.

Space Station '76 es una película sencilla que probablemente no recordarás dentro de quince días, pero que cuando la veas te caerá lo suficientemente simpática como para que no te deje mal sabor de boca: Personajes variopintos, con especial mención a Doctor Bot (El robot Psicoanalista de la nave) y al Capitán de la nave, situaciones variopintas con chistes no demasiado forzados y una serie de historias lo suficientemente interesantes como para interesarte por a donde va a ir toda la historia presentada.

"¿Valium?"
 
El mayor problema que he tenido con Space Station '76 es que, durante los 93 minutos que dura, no he tenido la sensación de que estaba viendo una película, sino un episodio alargado de una serie. Aunque se introduce un intento de historia principal (un asteroide en rumbo de colisión con la estación) al que se le hace referencia en varias ocasiones, las distintas historias de los tripulantes de la nave alejan la trama del asteroide hasta el punto de resultar irrelevante, incluído la trama entre la nueva tripulante (la siempre guapérrima Liv Tyler) y el Capitán, acerca, precisamente, de unos cálculos relacionados a asteroides situados en las proximidades.
No se percibe una estructura coherente en la historia, ni una relación especialmente lógica entre las distintas subtramas, más allá de que uno se acueste con otra, y otro busque a uno. Evidentememente tampoco ayuda un final que, a mi parecer, es completamente anticlimático y que realmente no "cierra" prácticamente ninguna de las tramas. Da la sensación de que las distintas historias fueron escritas por separado, unidas para formar el guión y recortadas porque era demasiado para el largometraje.

En resumen, una comedia decentilla que grita por un guión más coherente o quizá una serie con un poco más de presupuesto. Quiero volver a ver a Doctor Bot.

Y no os preocupeis, que aun faltan muchas mas por analizar...
 


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