27 noviembre 2015

LA CALLE DE LA AMARGURA



Título: La calle de la amargura
Dirección: Arturo Ripstein
País: México
Actores: Patricia Reyes Spíndola, Nora Velázquez, Silvia Pasquel, Arcelia Ramírez, Alejandro Suárez, Emoé de la Parra, Greta Cervantes, Alberto Estrella, Eligio Meléndez
Año: 2015
Duración: 99'
Crítico: Harkness









 Puntuación:






No conozco el cine de Arturo Ripstein, pues por mucho que uno quisiera, la historia del cine es demasiado extensa como para estar al tanto de todos los cineastas que en el mundo han sido y están siendo. Con tal limitación, tengo que decir que La calle de la amargura es una cinta muy interesante de este director mexicano, de quien tengo alguna que otra referencia; la primera, que es considerado nada menos que una especie de continuador de Luis Buñuel (tienen en común una filmografía rodada en México, una preferencia por el surrealismo, por los entornos marginales...). La otra, que es un bocazas de mucho cuidado, y cuando le da por acribillar verbalmente a algunos de los creadores más respetados de Hollywood (Coppola, Scorsese y quien venga a cuento), no tiene el menor reparo en hacerlo: http://www.m-x.com.mx/2014-03-09/arturo-ripstein-director-yo-hago-cine-por-ego/


En cualquier caso, el señor es un veterano en toda regla, con una filmografía que comienza en los años 60 y que se extiende, de manera harto prolífica e inabarcable, hasta el día de hoy. La calle de la amargura trata de dos viejas prostitutas, cuyas vidas no pueden ir a peor, pues una de ellas se ve obligada a mendigar, en compañía de su anciana madre senil, mientras que la otra tiene que soportar a una hija malcriada y a un marido travesti. Deciden robar a una pareja de enanos que hacen lucha libre, pero algo sale mal. Rematadamente mal.




Personajes marginales, envueltos en historias sórdidas, trágicas y truculentas, tal cosa es lo que encontraremos aquí, en un argumento que por lo visto está inspirado en hechos reales y que es digno de la crónica negra. Ante el espectador desfilan, como en un carnaval pesadillesco, unos personajes cuyas vidas están marcadas por la fatalidad, es decir, por un destino del cual, por algún designio inescrutable, no pueden escapar. Nacidos, como quien dice, bajo una mala sombra. Las dos prostitutas cuyas andanzas seguimos están rodeadas de pobreza, amargura (como bien explicita el título del film), nulas oportunidades de futuro... así pues, lo único que les queda es tenerse la una a la otra como único apoyo en quien confiar. Un destino idéntico parece compartir la otra pareja protagonista; la formada por dos hermanos gemelos, nacidos con enanismo y dedicados a la lucha libre, en el papel de comparsas cómicas de dos luchadore famosos. Nunca se desprenden de la máscara que llevan, y desde el momento de su nacimiento lo han hecho todo juntos y todo lo han compartido. Es muy posible, por lo tanto, que cuando les llegue el momento de morir, lo hagan también juntos.


El gran mérito en esta película consiste en dotar de individualidad, de humanidad, a unos individuos más bien repulsivos, a quienes ni mirarías de encontrártelos en la vida real. La dignidad con que aparecen representados es digna de cualquier tragedia griega, pese a lo mísero de sus existencias. Es además una película bastante conseguida en lo técnico, especialmente la fotografía en impecable blanco y negro que contribuye a crear una atmósfera de irrealidad y que remite, sin ir más lejos, a Los olvidados, del maestro aragonés. Otros dos elementos que se me ocurren son; la preferencia que hay por los planos alargados y el rompecabezas argumental, que une situaciones inconexas bajo una lógica aparentemente forzada y casual en su melodramatismo... pero que sirven para ilustrar esa negrura existencial de la que se nos quiere hablar tan directamente (a lo dicho de la probreza puede añadírsele la brutalidad policial). Lo malo, los diálogos y la regulera calidad del sonido, que unidos al cerrado acento mexicano pueden dificultar la comprensión a los no familiarizados.



Recomendable para quienes busquen un cine descarnado, sórdido y con mala leche.


Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

Opina
comments powered by Disqus