24 abril 2014

The lunchbox









Título: The lunchbox
Título original: Dabba (The Lunchbox)
Director: Ritesh Batra
País: India
Actores: Irrfan Khan, Nimrat Kaur, Nawazuddin Siddique, Denzil Smith, Bharati Achrekar, Nakul Vaid, Yashvi Puneet Nagar, Lillete Dubey
Año: 2013
Duración: 104'
Crítico Colaborador: Mary

Calificación: 




Amor por tupper

Comer: una de las necesidades primarias del ser humano. Más variada que dormir y menos tabú que la sexual. Y sobre todo, una gran manera de transmitir sensaciones.

El almuerzo será el protagonista de este íntimo drama romántico ubicado en India, un país donde el exotismo supera a la pobreza y donde los manjares autóctonos suplen la implantada hambruna.

La cinta de la primeriza Ritesh Batra enseña al mundo el sistema de entregas implantado en Bombay: las mujeres preparan las comidas para sus esposos. Un mensajero en motocicleta carga con los recipientes y los reparte por las oficinas de la bulliciosa urbe. Rudimentario, pero eficaz. Tanto que ha sido analizado en prestigiosas facultades, y que tiene un margen de error de uno por cada seis millones de entregas. De ese “uno” es de donde nace el argumento para tan apetitosa producción.

Una simple fiambrera metálica une a dos personas solas aunque estén casadas: ella, con un marido que parece invisible; él, con su burocrático trabajo. Irrfan Khan, visto en La vida de Pi y en The Amazing Spider-Man es aquí el señor Saajan Fernandes, un contable viudo al que le queda pocos años para jubilarse, cuya apacible vida se verá trastocada cuando por error, empieza a recibir la comida que no le corresponde y que le ofrece un nuevo mundo de sensaciones ante tales manjares. La misteriosa cocinera es Ila (una elegante y novel Nimrat Kaur), una mujer deseosa de conseguir atención que no le procura ya su marido y que busca refugio en la cocina y demás tareas del hogar, al igual que Fernandes se cobija entre miles de carpetas amontonadas en su mesa. Dos corazones solitarios en una superpoblada ciudad -¿A Tom Hanks y Meg Ryan no les pasaba lo mismo en Nueva York?-, a los que la peculiar conexión les llena el día a día.

La línea secundaria la protagoniza Shaikh, un joven impetuoso que personifica al indio medio que quiere subir de escalafón en su sociedad emergente. Este chico huérfano será el sustituto del contable, una figura adorable con la que el espectador fraterniza a medida que el metraje avanza.



Distanciada del pomposo Bollywood, la exquisitez del séptimo arte hindú se asoma de vez en cuando por circuitos más internacionales, y se agradece. El año pasado visitó la cartelera la mágica Hijos de la medianoche, bonito cuento ficticio que explicaba la historia del país. Es ahora el arte culinario el que narra una historia de amor que viaja en tartera, transportando sabrosos platos y sinceras cartas. Los silencios, los gestos pueden transmitir mucho más que las típicas frases engoladas de títulos romanticones. Muchas veces basta con dos personajes modestos para irradiar más comprensión y cariño que en metrajes rosados destinados a complacer a la taquilla.

Batra conjuga sencillez, color y una buena dirección de actores y obtiene escenas plagadas de ternura y viveza. El ritmo es lento, cierto, pero así debe ser: The Lunchbox no es para consumir en un atracón de merendola, sino que hay que degustarlo suavemente, con los cinco sentidos.



Si quieres comentar este u otros artículos, te esperamos en nuestro facebook o twitter.

Opina

0 Comentarios somieriles:

Publicar un comentario

Todos comentarios serán moderados por el staff, si no aparecen en breve no te preocupes, serán aprobados lo antes posible. Puedes comentar también desde tu facebook, twitter, etc justo debajo.

comments powered by Disqus