22 noviembre 2012

Golpe de efecto

 


Director: Robert Lorenz

País: EEUU

Actores: Clint Eastwood, Amy Adams, Justin Timberlake, John Goodman, Matthew Lillard, Robert Patrick, Chelcie Ross, Bob Gunton, Scott Eastwood

Año: 2012

Duración: 111’

Crítico: Harkness


Puntuación:



Gus (Clint Eastwood) es un viejo cazatalentos del beisbol, con un ojo especial para elegir a los jugadores más prometedores. Cuando comienza a perder la vista, su hija (Amy Adams), una prestigiosa abogada, se ve obligada a acompañarle en su tarea de descubrir a un nuevo fichaje, pese a que su relación se haya deteriorado con el paso del tiempo debido a hechos del pasado y al difícil carácter paterno.

Trouble with the curve (“Problema con la curva”, título que aquí ha terminado por traducirse aquí de manera bastante aceptable como “Golpe de efecto”) es la nueva película de Clint Eastwood como actor, aunque tiempo atrás dijera que su interpretación en Gran Torino iba a ser su último papel y que se retiraba en éste campo. Leyenda viva del cine moderno, uno de los cineastas más apreciados gracias a su clasicismo a la hora de narrar historias, y un actor que será recordado por haber dado vida a algunos personajes icónicos e inolvidables, Eastwood a éstas alturas no tiene nada que demostrar, pero sigue al pie del cañón, incombustible a pesar de su avanzada edad.


Aquí le vemos una vez más en el rol de tipo duro y cascarrabias, con el mismo carisma para ganarse al público y siempre con una frase lapidaria para cualquier ocasión. Sin embargo, como en Gran Torino, se trata de un personaje crepuscular, un anciano lleno de achaques que ve sus facultades deterioradas y que se aferra a lo suyo porque es lo que sabe hacer, para lo que ha nacido. Un hombre hecho a sí mismo y con mucho carácter, pero que alberga en su interior sentimientos humanos y que vive marcado por el pasado. En resumidas cuentas, se trata de la clásica y tan americana historia sobre la familia, la redención y el perdón, demasiado vista y previsible, que no es nada que no hayamos visto antes. El debutante director Robert Lorenz ha sido asistente de dirección del propio Clint, se nota que es su pupilo, pero desde luego no llega a igualar al maestro, con una película que por momentos transmite una molesta sensación de sensiblería y sobre todo de trazo grueso: topicazos infantiloides que deberían estar prohibidos a éstas alturas, como el personajes de “malo” de Matthew Lillard (¡que utiliza ordenadores!), el bateador macarra y triunfador frente al lanzador humilde y desconocido pero con gran talento (¡que es sudamericano!) y cosas por el estilo. No es tanto una película deportiva o que se fundamente en el deporte del beisbol, sino que esto más bien es la premisa argumental que sirve de excusa para mostrar un panorama humano, unos personajes solitarios, de alguna manera fracasados, y su intento por ser felices.


En definitiva, una película muy del estilo de las que aparecen en plena temporada de premios a la caza del Óscar, que si vale la pena es por Eastwood y por el buen hacer del reparto: magnífica Amy Adams dándole la réplica, también Justin Timberlake (que por increíble que parezca, no resulta odioso) o un secundario de lujo como es John Goodman. Ayuda su tono ligero y sin excesiva gravedad, con las dosis justas de humor y de romance un poco para todos los públicos. En opinión de un servidor, una película bastante prescindible que sin embargo puede interesarles a los fans de Eastwood.




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