Título: Grandes éxitos
Duración: 100 minutos aprox (sin intermedio)
Fecha de representación: 29 de agosto al 2 de septiembre de 2018
Lugar: Teatro Olympia
Precio: desde 25€ + GDG
Crítico: La Perra Verde
Después de leerme su libro y ver el espectáculo que lo adaptaba, estaba claro que iría a ver el nuevo show del controvertido Jorge Javier Vázquez. Y es que, si lleváis un tiempo rondando por el Somier, sabréis que YO (exclusivamente) soy muy de la caspa y lo cañí, una futura señora en pijama espatarrada en su sofá, que ve Sálvame (o su equivalente en 2050) y le dice a la tele "si es que no sé para qué te fías, con lo montajista que es desde siempre...".
En las puertas del teatro pudimos ver a 2 clásicos de la escena española. El mítico actor/cantante/humorista/presentador/yloquesetercie, Fernando Esteso, y la explosiva vedette castellonense, Rosita Amores, los cuales no dudaron en hacerse fotos con quienes se lo pidieron.
Y entrando en materia, vamos a desgranar el espectáculo.
De nuevo, nos encontramos a Jorge Javier haciendo de sí mismo.
De una forma muy irónica, sarcástica y mordaz, no duda en reírse de algunos de los tropezones que ha tenido en su carrera (su criticada labor presentando la edición de anónimos de Gran hermano), o rememorar con sorna que más de una vez, él mismo ha sido la noticia. Además, nos muestra y exagera su peor cara, la de divo deseoso de fama y aplausos.
El espectáculo es una obra humorística de teatro en la que está muy presente la música. Y de nuevo, JJ incluye una de sus canciones fetiches, ya usada en "Iba en serio", la francesa "La mer":
A lo largo de la representación no dejarán de sucederse los clásicos guiños hacia la ciudad en la que se está, y decenas de referencias a personajes del corazón o cantantes de toda la vida, que serán fácilmente entendidos y aplaudidos por el público. Además de producirse varias interactuaciones directas con el mismo.
La historia nos muestra a un JJ peleado con "Ella". Iremos averiguando quién es y el motivo de su enfado a lo largo del primer tercio de la obra, y cuando por fin ambos egos estén cara a cara, veremos crecer la importancia de la música, ya que en muchas ocasiones usarán los temas para mandarse indirectas muy directas, o para hacer una suerte de dúo que se pelea, a lo Pimpinela o Juanito Valderrama y Dolores Abril.
En esta ocasión, a diferencia de "Iba en serio", la escenografía es estática y más sencilla, ya que toda la trama se desarrolla en el mismo lugar, siendo los actores los que desaparecen de escena para dejar lugar a que se sucedan conversaciones privadas entre los distintos actores, o incluso la aparición de analepsis o escenas retrospectivas (nota sincera: buscando si flashback se escribía junto o separado, me he encontrado estas nomenclaturas, que, una por culta y la otra por ayudar a evitar el uso, a veces abusivo, de anglicismos, no podía dejar de usar).
A destacar, el juego de luces, sobre todo en la primera canción que se produce, y los arreglos de los temas tocados. Podremos sorprendernos con arreglos que transforman canciones infantiles en sensuales temas, hasta el escuchar la misma canción (exclusiva para la obra) en versión lenta y emotiva, y posteriormente rápida y alegre.
JJ nos presenta una obra autoconsciente, que lejos de intentar maquillar y limpiar su imagen, se ríe y explota el tópico. De nuevo, sin ser merecedor de un premio Max de teatro, JJ demuestra ser una persona solvente a nivel artístico, tanto actuando, como cantando (siendo, al menos para mí, mejor en lo primero que en lo segundo), y también demuestra ser alguien con visión, que ha dado con la tecla de encontrar lo que le gusta a su público, que le busca a él, con lo bueno y lo malo, pero siempre rodeado de humor.
El resto del elenco vocal, compuesto por 3 personas más, es de gran calidad, siendo la sorpresa precisamente quien menos va a cantar, pero eso, ya lo descubrirán ustedes si acuden a la obra.

























